Puente De Paz / 27 julio, 2013

Enfrentando nuestro destino

La época actual se vuelve cada vez más difícil y confusa. Muchas personas están luchando con su trabajo, la economía del hogar y las relaciones humanas muy complicadas. Nadie puede huir de los sufrimientos fundamentales de la condición humana, como el de la enfermedad, la vejez y la muerte.  Por otro lado, quienes tienen una gran misión y responsabilidad están destinados a enfrentarse a grandes retos y obstáculos.1

El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda dice: “En una carta que envió a los hermanos Ikegami, quienes estaban luchando contra enormes obstáculos, Nichiren Daishonin escribe: “Sometida a las llamas, una roca se convierte en meras cenizas, pero el oro, expuesto al fuego, adquiere su punto de pureza. Esta prueba [que ustedes enfrentan], más que ninguna otra cosa, demostrará su fe genuina; las diez demonios sin falta los protegerán”. 2

Los momentos en que enfrentamos problemas ponen a prueba nuestra fe. La fe verdadera en el budismo del Daishonin significa mantener una actitud firme y valiente, ante cualquier circunstancia.

Cuando entonamos un daimoku enérgico, adoptamos una postura de firme de-terminación en la fe y continuamos avanzando en medio de situaciones que son todo un desafío, el estado de vida inalterable de la Budeidad late en nuestra vida a cada momento porque activa las fuerzas protectoras del universo y hace que las fuerzas negativas se conviertan en nuestros amigos. 

Mientras las duras embestidas del destino puedan atemorizar a otros y llevarlos a lamentarse, nosotros, como miembros budistas, atesoramos el gran juramento de la paz mundial y, el más grande júbilo, salimos a enfrentar nuestro destino para transformarlo. 

El presidente Ikeda dice: “Al vivir con esa postura, corporificamos el principio de que los deseos mundanos y las aflicciones conducen a la iluminación. Esa es la esencia del camino del bodhisattva, dentro del cual cada uno asume voluntariamente el karma que en esta vida le permitirá demostrar el poder de la Ley Mística a los demás. Con arrojo aceptamos los desafíos más difíciles por el bien de los demás y la prosperidad de la sociedad”.3

 

1. Los escritos de Nichiren Daishonin (END), Tokio: Soka Gakkai, 2008, pág.521.
2. IKEDA, Daisaku: editorial, “Una historia de triunfos imperecederos”, Newsletters 6893, 2011.
3.Ibib.

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