Puente De Paz / 15 April, 2019

Esperanza

Tesoro de la vida

Nacemos porque todos nosotros tenemos una misión. Por eso, debemos vivir y perseverar frente a cualquier situación.

La palabra japonesa que designa “misión” significa “usar la propia vida”. ¿Para qué propósito usamos nuestra vida? El budismo ve el universo como una vida de proporciones gigantescas. Si lo comparamos con el vasto océano, la vida de cada individuo es como una onda, que cuando se forma, es la “vida” y cuando retorna para el océano, representa la “muerte”. Así, la vida de cada individuo es una con el universo en la vida y en la muerte.

Todas las vidas son igualmente preciosas. No hay jerarquía entre los seres vivos. Cada ser tiene una naturaleza singular. La vida de cada persona es tan valiosa como la vida del universo. Además, es una con el universo y tan importante como él.

Nichiren Daishonin declaró: “La vida es el mayor de los tesoros”. (WND, vol. 1 pág. 1125). “Un único día de vida es más valioso que todos los tesoros de un gran sistema planetario”.

Esto explica por qué jamás debemos desperdiciar nuestra propia vida, que la violencia es un error y que no debemos herir o maltratar a los demás. El hecho es que ninguno de nosotros tiene el derecho de infringir daños a la vida, ya que es un bien tan precioso.

La juventud es un periodo en el cual reflexionamos sobre el significado de nuestra existencia. Es como un “segundo nacimiento”. Nuestro primer aniversario es nuestro nacimiento físico. El segundo, nuestra juventud, es la época de nuestro “nacimiento” como seres humanos en el sentido real. Por esa razón, ella es dolorosa. Requiere el mismo tipo de esfuerzo y empeño, que un pichón realiza para romper la cáscara del huevo.

El factor crucial consiste en nunca desistir durante ese proceso. Luchando y empeñándose para encontrar su camino, oren, reflexionen, estudien, conversen con los amigos y enfrenten aquello que es necesario que se haga ahora. Si continúan desafiándose a sí mismos, sin desistir, lograrán comprender cuál es su misión, aquella que sólo ustedes pueden cumplir.

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